TAVI en Querétaro
Reemplazo de la válvula aórtica mediante un procedimiento mínimamente invasivo
La estenosis aórtica es una enfermedad en la que la válvula que permite la salida de la sangre del corazón hacia el resto del cuerpo se vuelve rígida y estrecha.
Durante muchos años, cuando la enfermedad llegaba a una etapa avanzada, la principal alternativa era una cirugía de corazón abierto para reemplazar la válvula.
Hoy existe otra posibilidad para muchos pacientes: TAVI (Implante Transcatéter de Válvula Aórtica).
El TAVI permite reemplazar la válvula aórtica mediante un procedimiento mínimamente invasivo, habitualmente a través de una pequeña punción en la arteria femoral, sin necesidad de abrir el tórax.
Pero la pregunta importante no es solamente si un paciente puede recibir un TAVI. La pregunta es:
¿Cuál es la mejor estrategia para esa persona y para su vida futura?
¿Qué es un TAVI?
TAVI significa Implante Transcatéter de Válvula Aórtica. También puede encontrarse como TAVR, por sus siglas en inglés.
El procedimiento consiste en introducir una nueva válvula montada sobre un catéter, generalmente a través de una arteria de la ingle.
La nueva válvula se coloca dentro de la válvula aórtica enferma y comienza a funcionar, permitiendo que la sangre vuelva a salir del corazón con mucha mayor facilidad.
Una de las grandes ventajas es que, en pacientes adecuadamente seleccionados, no es necesario abrir el tórax ni realizar una cirugía convencional de corazón abierto.
De una alternativa para pacientes inoperables a una opción para muchos pacientes
Cuando TAVI comenzó a utilizarse, alrededor de principios de la década de 2000, su objetivo era ofrecer una alternativa a pacientes con estenosis aórtica severa que no podían someterse a una cirugía convencional.
Los resultados fueron tan favorables que su utilización se fue ampliando progresivamente a pacientes con mayor riesgo quirúrgico, posteriormente a pacientes de riesgo intermedio y, finalmente, a determinados pacientes con bajo riesgo quirúrgico.
Actualmente, TAVI es una alternativa establecida para el tratamiento de la estenosis aórtica severa en pacientes seleccionados.
La decisión entre TAVI y cirugía depende de mucho más que una sola variable. Las recomendaciones actuales ponen especial énfasis en la valoración individualizada por un equipo especializado, considerando anatomía, edad, expectativa de vida, riesgos, enfermedades asociadas y las necesidades futuras del paciente.[2]
¿Quién puede ser candidato para un TAVI?
Una de las preguntas que más frecuentemente escucho es:
“Doctor, ¿soy demasiado grande para una cirugía o demasiado joven para un TAVI?”
La respuesta no depende exclusivamente de la edad.
En pacientes de edad avanzada, incluso en personas de 80 o 90 años, puede existir un beneficio importante si mantienen una buena capacidad funcional, independencia y una expectativa de vida suficiente para beneficiarse del tratamiento.
Por el contrario, la edad avanzada acompañada de fragilidad extrema, dependencia importante, enfermedades avanzadas o una expectativa de vida muy limitada puede hacer que un procedimiento invasivo no aporte un beneficio significativo.
Por eso, antes de recomendar un TAVI, valoramos:
- Estado funcional e independencia.
- Fragilidad.
- Enfermedades adicionales.
- Expectativa de vida.
- Síntomas y repercusión de la estenosis aórtica.
- Función del corazón.
- Anatomía de la válvula y de las arterias.
- Accesos vasculares.
- Altura de las coronarias y características de la raíz aórtica.
- Tipo de válvula y estrategia para el futuro.
- Preferencias y objetivos del paciente.
No tratamos solamente una válvula. Tratamos a la persona que está detrás de esa válvula.
¿Tengo que esperar a tener síntomas?
No necesariamente.
Durante muchos años, en pacientes con estenosis aórtica severa sin síntomas se utilizó principalmente una estrategia de vigilancia estrecha. La evidencia más reciente ha cambiado esta conversación.
El estudio EARLY TAVR, publicado en New England Journal of Medicine, incluyó 901 pacientes con estenosis aórtica severa asintomática y encontró que una estrategia de TAVI temprano redujo significativamente el riesgo combinado de muerte, accidente cerebrovascular u hospitalización cardiovascular no planeada frente a la vigilancia.[1]
Además, las guías europeas de 2025 incorporaron nuevas recomendaciones para considerar una intervención temprana en determinados pacientes con estenosis aórtica severa asintomática y bajo riesgo del procedimiento. Esto no significa que todos los pacientes asintomáticos deban recibir un TAVI inmediatamente: la selección continúa siendo fundamental.[2]
Por eso, si un ecocardiograma muestra una estenosis aórtica severa, es importante realizar una valoración completa y determinar cuál es el mejor momento para intervenir.
¿Cómo sabemos si puedo hacerme un TAVI?
La planeación es una de las partes más importantes del procedimiento
Una de las primeras preguntas que hacemos cuando valoramos a un paciente para TAVI es: ¿cómo es exactamente su anatomía?
Para responderla, habitualmente necesitamos una angiotomografía computarizada con protocolo para TAVI.
Este estudio nos permite analizar, entre otras cosas:
- Las dimensiones del anillo aórtico.
- La anatomía de la raíz aórtica.
- La altura de las arterias coronarias.
- El tamaño y características de los senos de Valsalva.
- La cantidad y distribución del calcio.
- Las arterias por donde podemos introducir el dispositivo.
- La relación de la válvula con las estructuras vecinas.
- La estrategia de implante más adecuada.
- Las posibles dificultades y riesgos del procedimiento.
En otras palabras:
En TAVI, el procedimiento puede durar relativamente poco; la planeación es lo que requiere mayor precisión.
No se trata simplemente de colocar una válvula. Hay que saber qué válvula, qué tamaño, desde dónde entrar, cómo colocarla y qué riesgos debemos anticipar antes de comenzar.
¿Cómo es un TAVI?
Entiendo perfectamente que la palabra “válvula del corazón” pueda producir miedo.
Incluso siendo médico, puedo entender por qué a una persona le preocupa escuchar que necesita una intervención sobre su corazón.
La realidad es que TAVI es un procedimiento mínimamente invasivo. En la mayoría de los casos:
- Se realiza una pequeña punción, habitualmente en la ingle.
- Se introduce un catéter por la arteria femoral.
- Se lleva la nueva válvula hasta el corazón.
- Se coloca la prótesis dentro de la válvula aórtica enferma.
- Se comprueba su funcionamiento.
- Se retiran los dispositivos y se cierra el sitio de acceso.
El procedimiento suele realizarse con sedación y/o anestesia según las características del paciente y del centro.
En pacientes seleccionados y cuando la evolución es favorable, es posible levantarse y caminar pocas horas después y continuar la recuperación fuera del hospital.
La duración de la hospitalización y la recuperación dependen de cada paciente y de que no aparezcan complicaciones.
¿Es un procedimiento seguro?
TAVI es hoy un procedimiento ampliamente establecido, pero ningún procedimiento cardíaco está libre de riesgos.
Antes de realizarlo explicamos individualmente los posibles riesgos, que pueden incluir:
- Complicaciones en las arterias por donde se introduce el catéter.
- Sangrado o hematomas.
- Necesidad de marcapasos.
- Accidente cerebrovascular.
- Alteraciones de la función renal.
- Fuga alrededor de la prótesis.
- Necesidad de procedimientos adicionales.
- Complicaciones cardiovasculares graves, aunque poco frecuentes.
El riesgo no es igual para todos los pacientes. Depende de la anatomía, la válvula elegida, el estado general de salud y múltiples características individuales.
Por eso, una parte fundamental de nuestro trabajo consiste en identificar los riesgos antes del procedimiento y planear cómo reducirlos.
¿Qué sucede después de un TAVI?
El objetivo no es simplemente que la nueva válvula funcione.
El objetivo es que el paciente vuelva a vivir.
Muchos pacientes llegan con una limitación importante: falta de aire al caminar, cansancio, dolor en el pecho, mareos o síncopes. Con el tiempo pueden haber reducido sus actividades tanto que incluso dejan de reconocer cuánto ha cambiado su vida.
Después del procedimiento, buscamos que progresivamente puedan recuperar sus actividades:
- Caminar.
- Salir con su familia.
- Jugar con sus nietos.
- Viajar.
- Subir escaleras.
- Volver a hacer las cosas que dejaron de hacer por falta de aire o cansancio.
El ritmo de recuperación es diferente en cada persona, pero cuando el procedimiento evoluciona favorablemente, muchos pacientes pueden regresar progresivamente a una vida cotidiana mucho más activa durante las primeras semanas.
¿Cómo es el seguimiento después del TAVI?
El seguimiento forma parte del tratamiento.
Habitualmente realizamos una primera valoración después del procedimiento para revisar la evolución clínica y los sitios de acceso vascular.
Posteriormente se realizan controles cardiológicos y estudios de imagen, especialmente ecocardiogramas, para comprobar el funcionamiento de la prótesis y la evolución del corazón.
El tratamiento con medicamentos después del TAVI también se individualiza. No todos los pacientes necesitan exactamente el mismo esquema: depende de sus características, riesgo de sangrado y de si existe alguna otra razón para utilizar antiagregantes o anticoagulantes.
¿TAVI o cirugía?
No existe una respuesta correcta para todos los pacientes.
En algunas personas, especialmente pacientes jóvenes con una larga expectativa de vida, determinadas anatomías o necesidad de realizar simultáneamente otra cirugía cardíaca, la cirugía puede ser la mejor estrategia.
En otros pacientes, particularmente aquellos de mayor edad o con características que hacen especialmente atractiva una alternativa menos invasiva, TAVI puede ofrecer importantes ventajas.
La anatomía también es fundamental. La angiotomografía nos permite estudiar el tamaño del anillo, las coronarias, la raíz aórtica, el calcio y los accesos vasculares para determinar si el procedimiento es técnicamente adecuado.
También pensamos en el futuro: la primera válvula que colocamos no necesariamente será la última intervención que una persona pueda necesitar durante su vida.
Por eso la decisión debe considerar no solamente el procedimiento de hoy, sino también la estrategia de tratamiento a largo plazo.
Mi forma de entender el TAVI
Para mí, el éxito de un TAVI no se mide únicamente por haber colocado correctamente una prótesis. Se mide por lo que sucede después.
No nos preocupamos solamente por la válvula. Nos preocupamos por Juanita. Por Pedro. Por la persona que tiene una enfermedad que está limitando su vida.
Nuestro objetivo es seleccionar correctamente al paciente, estudiar cuidadosamente su anatomía, planear el procedimiento y acompañarlo durante su recuperación.
Porque al final, la válvula es el medio; recuperar la calidad de vida es el objetivo.
Una última cosa
Si usted acaba de recibir el diagnóstico de estenosis aórtica severa, es normal tener miedo.
Pero también vivimos en una época extraordinaria para tratar las enfermedades de las válvulas del corazón.
La tecnología ha llegado a un punto en el que hoy podemos resolver problemas que hace apenas unas décadas requerían procedimientos mucho más agresivos y que, hace cien años, simplemente no podíamos resolver.
No tenga miedo. Ponga su fe en Dios y su corazón en manos expertas que puedan ayudarlo a salir adelante de este problema. Dé gracias a Dios que estamos en 2026 y que hoy existen soluciones para algo que antes no podíamos tratar.
Si usted o un familiar tiene estenosis aórtica, una valoración especializada puede ayudarle a conocer la gravedad de la enfermedad y determinar si necesita vigilancia, TAVI, cirugía u otra estrategia de tratamiento.
Agende su valoración en Querétaro
Consulte con el Dr. Jesús Reyes en el Hospital San José de Querétaro o el Hospital Angeles Centro Sur.
Preguntas frecuentes sobre TAVI en Querétaro
¿Qué es un TAVI?
TAVI significa Implante Transcatéter de Válvula Aórtica (también llamado TAVR). Consiste en colocar una nueva válvula montada sobre un catéter, generalmente a través de la arteria femoral en la ingle, dentro de la válvula aórtica enferma, sin necesidad de abrir el tórax.
¿Quién puede ser candidato para un TAVI?
No depende solo de la edad. Se valoran el estado funcional, la fragilidad, otras enfermedades, la expectativa de vida, los síntomas, la función del corazón, la anatomía de la válvula y de las arterias, los accesos vasculares y las preferencias del paciente.
¿Tengo que esperar a tener síntomas para hacerme un TAVI?
No necesariamente. El estudio EARLY TAVR mostró que el TAVI temprano en pacientes con estenosis aórtica severa asintomática redujo el riesgo combinado de muerte, accidente cerebrovascular u hospitalización cardiovascular no planeada, y las guías europeas de 2025 contemplan la intervención temprana en pacientes seleccionados.
¿Cómo se sabe si puedo hacerme un TAVI?
Además de la valoración clínica, habitualmente se realiza una angiotomografía con protocolo para TAVI, que permite medir el anillo aórtico, la raíz aórtica, la altura de las coronarias, el calcio y las arterias de acceso para planear el tamaño de la válvula y la estrategia de implante.
¿Es seguro el TAVI?
Es un procedimiento ampliamente establecido, pero no está libre de riesgos: complicaciones vasculares, sangrado, necesidad de marcapasos, accidente cerebrovascular, alteraciones renales o fuga alrededor de la prótesis. El riesgo es individual y se planea cómo reducirlo antes del procedimiento.
¿Cómo es la recuperación después de un TAVI?
En pacientes seleccionados y con evolución favorable es posible caminar pocas horas después. La hospitalización y la recuperación dependen de cada paciente, y el seguimiento incluye controles cardiológicos y ecocardiogramas para vigilar la prótesis.
¿Qué es mejor, TAVI o cirugía?
No hay una respuesta única. En pacientes jóvenes, con ciertas anatomías o que necesitan otra cirugía cardíaca, la cirugía puede ser mejor; en pacientes mayores o con características que favorecen una opción menos invasiva, el TAVI puede ofrecer ventajas. La decisión considera también el tratamiento a largo plazo.
Referencias
- Généreux P, Schwartz A, Oldemeyer JB, et al. Transcatheter Aortic-Valve Replacement for Asymptomatic Severe Aortic Stenosis (EARLY TAVR). N Engl J Med. 2025;392:217-227. Ver fuente
- Praz F, Borger MA, et al. 2025 ESC/EACTS Guidelines for the management of valvular heart disease. Eur Heart J. 2025;46(44):4635-4736. Ver fuente
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica. Cada paciente requiere una valoración individual. Revisado por Dr. Jesús Eduardo Reyes Carrera el 7 de octubre de 2026.
Dr. Jesús Eduardo Reyes Carrera
Cardiólogo intervencionista en Querétaro
Cardiólogo clínico e intervencionista formado en el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez (UNAM), con Maestría en Ciencias Médicas por la UNAM. Atiende en el Hospital San José de Querétaro y en el Hospital Angeles Centro Sur.


